Si hoy quiere ser una opción,
la oposición tiene que tener sed de poder.
Si no logra generar esperanza en la gente, no hay posibilidad de triunfo.
Sin ansias de poder, tampoco.
En el caso de Twitter, su uso como
Este informe analiza el tipo de reacción que producen los mensajes enviados Twitter: siete de cada diez no generan ninguna reacción: el 23% producen alguna @respuesta; y sólo el 6% son redistribuidos (RT).
Además, el 92% mensajes que generan algún tipo de reacción la obtienen antes de cumplirse la primera hora desde que fueron publicados. En conclusión: el ciclo de vida de la conversación en Twitter es muy corto.
La aplicación de la Ley Antitabaco en España no deja de soltar titulares curiosos.E- Cigarettes
Un estudio de revisión realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston y que ha sido publicado por el Journal of Public Health Policy, es el primero en analizar de manera objetiva y amplia la seguridad de los cigarrillos electrónicos.
Los e-cigarettes, como se les conoce habitualmente, son aparatos operados con una batería que "vaporiza" un líquido que contiene nicotina, produciendo vapor, el cual es aspirado por el sujeto y que constituye una forma eficaz de administrar nicotina sin los carcinógenos que contiene el tabaco común y corriente.
Michael Siegel, uno de los investigadores, comenta que los e-cigarettes contienen 1.000 veces menos cancerígenos que el tabaco, y que hasta el momento no existe evidencia de que sean perjudiciales para la salud del individuo ni de quienes le rodean.
Los únicos que salen perjudicados con la aparición de los cigarrillos electrónicos son las compañías tabacaleras, quienes han exigido que sean clasificados por la FDA (Food and Drug Administration) como productos relacionados con el tabaco en vez de hacerlo como medios de administración de nicotina, el cual es el caso de los parches y chicles de nicotina.
Estas compañías productoras de tabaco son las únicas que tienen qué perder si la FDA finalmente da su visto bueno a los cigarrillos electrónicos, por lo cual están orquestando campañas de millones de dólares para hacer pensar a las personas que hay riesgos en estos aparatos, pero la comunidad científica finalmente se está dando cuenta de que sus argumentos no tienen bases. Se necesitan más estudios, por supuesto, pero seguramente estos demostrarán que finalmente hay un sustituto mucho menos dañino a los cigarrillos, y que aunque no acaba con la dependencia a la nicotina, por lo menos no genera los problemas asociados con esta cuando se fuma.
Más infomación ya sabes dónde: en la Wikipedia
Primicias24.com (Reuters) – Los amantes del cine que comen y tomen cotufas y un refresco mientras disfrutan de una película podrían estar consumiendo el equivalente a tres hamburguesas “cuarto de libra” de McDonald’s con 12 cucharadas de manteca, según un estudio estadounidense.
Un análisis de laboratorio de las chucherías que se venden en los cines de Estados Unidos reveló que un paquete de cotufas y un refresco de tamaño mediano contienen 1.160 calorías y el valor recomendado para tres días de grasas saturadas, es decir, 60 gramos.
La investigación fue solicitada por el Centro para la Ciencia y el Interés Público (CSPI, por sus siglas en inglés).
“¿Quién espera que un “combo” de cotufas y un refresco tenga unas 1.500 calorías y el valor de tres días de grasas de las que dañan el corazón? Eso equivale a las grasas saturadas de un pan de manteca y las calorías de dos de ellos”, señaló la nutricionista del CSPI Jayne Hurley en un comunicado.
La experta dijo que aún compartiendo una porción pequeña de cotufas entre dos personas eso implicaría consumir el valor de un día de grasas saturadas, que son las que taponan las arterias y están vinculadas con enfermedades cardíacas.
Hurley indicó que cada cucharada de aceite “mantecoso” que se agrega a las palomitas suma otras 130 calorías, según el estudio publicado en Nutrition Action Healthletter.
“Pedir que se nos sirva esa salsa es como pedir aceite para las patatas fritas”, añadió la especialista.
Por Eduardo Arcos/ ALT1040
Nota al pie: Enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Todos esos son los meses que tenemos a lo largo del año para cumplir o no cumplir los firmes propósitos que nos hacemos todos a nosotros mismos en enero.